Balance olímpico: Seúl 88 culmina con un sabor de plata para el deporte chileno

Alfonso de Irruarizaga | Archivo Copesa

Después de tres décadas sin medallas olímpicas, Alfonso de Iruarrizaga consiguió el segundo lugar en Tiro Skeet.

Los Juegos Olímpicos Seúl 1988 ya son historia. La brillante ceremonia de clausura que se llevó a cabo en el Estadio Olímpico de la capital surcoreana el lunes recién pasado puso fin a un evento que para nuestro deporte estuvo marcado por el dulce sabor de la medalla de plata conseguida por Alfonso de Iruarrizaga, en la especialidad de Tiro Skeet.

Para el medio nacional, el nombre de De Iruarrizaga figuraba casi en el anonimato. Sin embargo, y para sorpresa de todos, el nacido en Santiago consiguió la primera medalla olímpica en más de tres décadas, ya que las anteriores preseas fueron las que se obtuvieron en los Juegos Olímpicos Melbourne 1956: las platas de la atleta Marlén Ahrens en el lanzamiento de jabalina y del boxeador Ramón Tapia en categoría 71-75 kilos; y los bronces de los púgiles Claudio Barrientos (51-54 kilos) y Carlos Lucas (75-81).

Así se gestó la plata: Tras finalizar la serie de rondas, De Iruarrizaga y el alemán oriental Axel Wegner terminaron empatados con 198 aciertos de 200 posibles. Más atrás quedaron el estadounidense Daniel Carslile y el español Jorge Guardiola, el también estealemán Juergen Raabe y el chino Weizang Zhang, los tres con 196.

Estos seis tiradores debían definir con 25 platillos las primeras posiciones. Y en ella, De Iruarrizaga cumplió una gran actuación y su efectividad sólo fue superada por la de Wegner. De este modo, el alemán oriental se quedó con el oro, el chileno con la plata y el español Jorge Guardiola con el bronce. El primer oro para Chile deberá seguir esperando, y quién sabe si viviremos para presenciarlo.

* Esta nota periodística fue elaborada a partir de archivos de prensa de la época y libros especializados sobre el plebiscito de 1988.