Los cerebros detrás de la “alegría” del No: los creativos de la franja que sorprendió por su calidad

Las opciones Sí y No que compiten hoy en las urnas también lo hicieron durante semanas en las pantallas de todos los chilenos.

Fue una batalla televisiva que seguramente será recordada como el inicio de las propagandas políticas en Chile. Ambas opciones, el Sí y el No, se enfrentaron durante 28 días en las pantallas con una duración de 15 minutos para cada una, ofreciendo a la ciudadanía las cualidades las dos opciones que buscan imponerse en el plebiscito del próximo 5 de octubre. 

La franja de la oposición estuvo a cargo de Eugenio García, cerebro de la campaña, y el publicista José Manuel Salcedo, ambos convocados por el responsable de la campaña y portavoz del Comando del No, el DC Genaro Arriagada. También ha sido el sociólogo, Eugenio Tironi, uno de los asesores más importantes de la franja y la persona que planteó las primeras dudas sobre el desafío de unir a una ciudadanía tan diferente en torno a un mensaje común. 

Desde el lado artístico, el responsable de componer el contagioso tema que ha entrado a todos los hogares del país, anunciando que en “Chile, la alegría ya viene” es el músico, Jaime de Aguirre. En la misma línea, el cantante Florcita Motuda ha sido de los más entusiastas artistas, interpretando el “Vals del No” y “Nadie lo puede ver”. En el mismo tono, han aparecido tantos otros conocidos rostros del mundo del espectáculo y la cultura como Tati Penna, Cecilia Echenique y las hermanas Isabel y Tita Parra, grabando una sesión de “No me gusta no”. También han destacado colaboraciones internacionales como las de Jane Fonda, Christopher Reeve o Sting. 

Por qué un arcoíris  

El arcoíris que ha funcionado como logotipo de la Concertación de los partidos por el No durante el mes de campaña previo al plebiscito es el símbolo más potente de la campaña.  

Según han consignado diferentes dirigentes opositores, eligieron el arcoíris para simbolizar el deseo de un futuro mejor y la unión de todos en el espectro político opositor: naranja para los humanistas, verde para los socialdemócratas y ecologistas, rojo para los socialistas, azul para los democristianos, amarillo para los demócratas. 

* Esta nota periodística fue elaborada a partir de archivos de prensa de la época y libros especializados sobre el plebiscito de 1988.